El carey más apreciado es el rubio salpicado todo de manchas rojizas, y el más común es el oscuro más o menos opaco.
Es un material sumamente frágil, que se rompe con
facilidad sobretodo con los cambios de temperatura.
Si posees joyas de Carey, toma siempre la precaución
de quitártelas cuando realices alguna limpieza en casa, y mantenerlas guardadas
en un sitio seguro.
Mantenimiento. Con el tiempo el carey pierde brillo
parece empañarse de un belo opaco. Para no llegar a estos extremos conviene
frotarlo suavemente trapo empapado en aceite de oliva.
Limpieza. Para limpiar un objeto o joya de carey,
mezcla una cucharada de amoniaco con una cucharadita de bicarbonato de sosa en
un poco de agua tibia.
Frota el objeto o joya de carey, con un trapo empapado de este
preparado. Deja secar y pule con una gamuza con mucho cuidado.
También puedes...
utilizar una mezcla de patata cruda
rallada y de aceite de oliva, aplicándolo como una pomada al carey. Luego, deja
secar y limpia con un trapo, concluyendo la limpieza del carey puliéndolo con
delicadeza.
Teóricamente el carey roto puede recomponerse
calentando los dos fragmentos. En la práctica, más vale reservar este trabajo a
un profesional, si no, deseas quemar irremisiblemente tu joya u objeto de
carey, al que le tienes afecto.



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