Las joyas de ámbar
(sobre todo los collares) se empañan a veces de una especie de velo opaco.
Para conseguir mantenerlas como nuevas prueba con estos trucos y cuidados.
Unta tus manos con aceite y con ellas frotas a continuación, tus joyas. Para
eliminar el aceite sobrante, limpia el ámbar con un trapo fino y, luego, púlelo
con una gamuza.
Si sete ha roto alguna joya de ámbar, puedes volver
a pegarla muy sólidamente dos trozos rotos de ámbar untándolos con una solución
de potasio cáustico.
Esta vieja forma de pegar los trozos de ámbar puede
parecerte menos cómoda que si usas una cola o pegamento instantáneo, pero
permite, sin embargo, un ajuste más seguro en los pedazos rotos de ámbar.




como reconocer el ámbar natural de una imitación
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